Apartheid en Cuba
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    Los bien parados’ del Castro-Consorcio

    Los bien parados’ del Castro-Consorcio
    20 Junio, 2017 6:32 pm por Juan Gonzalez Febles

    Lawton, La Habana, Juan González, (PD) Las contradicciones sociales
    creadas por el castro-fascismo, desde la obligada convivencia de villas
    miseria con los empoderados nuevos ricos de las zonas congeladas en
    Miramar, Atabey, Nuevo Vedado, etc., marcan diferencias significativas.

    Hoy se ven Mercedes-Benz, Samsung, Toyota, VW, Citroen y otros flamantes
    vehículos, muchos con aire acondicionado, por toda la ciudad. Muchos
    tienen chapas “P”. P es particular. No son del gobierno, ni de
    diplomáticos ni de técnicos extranjeros.

    ¿Desde cuándo en el infierno castro-fascista los cubanos comunes y
    corrientes se movilizan en lujosos autos de este corte? ¿Quiénes pueden
    adquirirlos legalmente? Solo los nuevos ricos, la nueva clase social de
    Cuba, los ricos emergentes, los empoderados del castro-fascismo. Se
    hicieron ricos desde la corrupción, todos y algunos, desde el
    cuentapropismo.

    Ningún cuentapropista que no sea escogido desde la élite para ser rico,
    llegará a serlo. Los inspectores corruptos no lo posibilitan y así, solo
    son prósperos, quienes son escogidos por quienes escogen para todo en Cuba.

    Con la legalización del trabajo por cuenta propia, la apertura económica
    (de mentiras y por lentas etapas) sumada a la esperanza que despertó el
    acercamiento desde Washington, se multiplicaron en Cuba los negocios
    particulares. Aparecieron cafeterías, talleres mecánicos o el negocio
    del futuro, el alquiler. Esto en las condiciones de un mercado
    inmobiliario absolutamente controlado, que se multiplica (siempre bajo
    control) ante la perspectiva cierta o no del arribo de una creciente
    marea de turistas desde Estados Unidos.

    Luego de que el ex presidente estadounidense Barack Obama flexibilizara
    las restricciones a los viajes, muchos estadounidenses (más de 50 000)
    viajaron en 2015 a Cuba. Mucho más que el anterior 2014. Entre 2010 y
    2014, miles de norteamericanos se alojaron en casas privadas habaneras,
    solo que tales casas fueron las escogidas por los censores servidores de
    la represión y beneficiarios directos de estas y otras cosas.

    La clase verdaderamente alta en Cuba es la que conforma el entorno del
    clan Castro y los altos mandos de las fuerzas armadas. Estas controlan
    las empresas que manejan divisas. Tienen en sus manos las compañías
    estatales de turismo, las empresas mixtas con sociedades extranjeras
    para la administración de las grandes cadenas hoteleras y hasta las
    sociedades de importaciones.

    Donde hay dinero en Cuba, hay a cargo un señor adiposo y ventrudo con
    muchas estrellas en algún uniforme guardado en un closet. Pero estos
    cerdos no dan vueltas por la ciudad en coches suntuarios con luces que
    parpadean. Los que al borde de la piscina del Hotel Nacional comen
    hamburguesas de dos pisos, gritan en sus iPhone 6, o se congelan por el
    aire acondicionado en las salas reservadas de los mejores paladares, son
    los chivatos y servidores escogidos por los cerdos para acceder a la
    cesta de fabricar dinero en la limitada apertura económica.

    El fenómeno del resentimiento toma fuerza por acá. Se perciben los
    problemas sociales que esto creará al régimen. La realidad conocida de
    la prostituta que gana en una noche lo que un médico que trabaja para el
    estado gana en un semestre, es solo una parte de esta verdad.

    Todo llega en momentos en que el funcionario estatal, que antes fue uno
    de los pocos autorizados a tener un coche particular, ve a quien vive de
    chivatear y contrabandear repuestos para cualquier cosa, coger taxis,
    mientras él no puede sacar su Lada del garaje porque no tiene plata para
    el combustible.

    Estamos ante un nuevo escenario social y es nuestro deber encontrar el
    rostro de quienes lo detentan para su placer.

    Sobre esto, hay una anécdota que compartiré con los lectores.

    Un 24 de setiembre, hace unos pocos años, fui a cubrir una actividad que
    tendría lugar en la iglesia de la Virgen de Las Mercedes, en el
    municipio Habana Vieja. La Santísima Virgen de Las Mercedes, se
    sincretiza con el oricha Obbatalá, amo, señor, dueño de las cabezas y
    pacificador por esencia y naturaleza.

    Acostumbrado a las respuestas de los vecinos del entorno de la iglesia
    Santa Rita de Casia, en la barriada Miramar en el municipio Playa, a las
    marchas pacíficas de las Damas de Blanco, la respuesta que percibí y
    viví, aportada por lo humildes pobladores de la Habana Vieja, me
    sobrecogió. El apoyo de los vecinos en el entorno de la iglesia de la
    Virgen de Las Mercedes a Damas de Blanco y activistas opositores fue
    casi unánime. Vi poca indiferencia y lo que no percibí fue apoyo alguno
    al régimen.

    Las diferencias entre ambas barriadas son más que notorias. Casi ninguno
    entre los vecinos actuales de Miramar adquirió la vivienda que vive con
    su esfuerzo. Se trató del reparto de un botín, organizado por mandato
    del difunto ex dictador Fidel Castro, que repartió casas y propiedades,
    cuyos dueños legítimos abandonaron el país. De esta forma, se garantizó
    el servicio incondicional de los beneficiados por tal reparto. Esta es
    la razón que marca diferencias entre el resto de la capital y los
    vecinos de esta y otras zonas congeladas.

    Hoy en Cuba, no queda alguien ilustrado, sensato y honesto en las filas
    del partido único gobernante y de nombre comunista, que sea tan solo
    honesto. Algunos viven de las prebendas recibidas a cambio de su
    incondicionalidad absoluta. A estos se les permite espacios mediáticos y
    poseer empresas que pueden ser estudios de grabación, como sucede con
    Silvio Rodríguez, el cantor de la ignominia y uno de los más destacados
    entre tales oportunistas.

    Solo quedan funcionarios e intelectuales de muy bajo nivel cultural y
    político. Son estos ‘los bien parados’ por el Castro-Consorcio. Andan
    ansiosos por vivir en alguna zona congelada.

    La postura de represor o chivato se utiliza contra el siempre reprimido
    pueblo. Esto demuestra el estado cavernícola del Castro-Consorcio, del
    PCC y de su militancia.
    j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

    Source: Los bien parados’ del Castro-Consorcio | Primavera Digital –
    primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/los-bien-parados-del-castro-consorcio/

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